Martín Códax Albariño
Marida con:
Mariscos, ostras, almejas, percebes, pescado blanco, sushi, ceviches y arroces marineros. También armoniza muy bien con quesos frescos y cocina gallega.
Información sobre este vino:
Martín Códax Albariño es un vino blanco de la bodega Martín Códax que encarna, con elegancia atlántica, la expresión más luminosa de la uva albariño en Rías Baixas. Su estilo, de aire nítido y marino, parece dibujado con la precisión de una brisa salina sobre un lienzo de porcelana: fresco, vibrante y sin una sola arista fuera de lugar.
En su condición de vino joven, conserva esa pulsación franca y directa que tanto seduce en los blancos bien nacidos: fruta blanca, cítricos y un fondo floral que no necesita artificios para brillar. La casa Martín Códax firma aquí un albariño de perfil clásico, refinado y muy gastronómico, capaz de ser al mismo tiempo accesible y distinguido, como esos vinos que no levantan la voz pero ocupan la mesa con autoridad.
Es un vino que habla con acento atlántico, con una finura que recuerda a la sal suspendida en el aire y a la luz húmeda de la costa gallega. Su tipo es blanco, y su carácter se apoya en la pureza varietal, en la tensión entre fruta y frescura, y en una sensación general de armonía que lo convierte en una referencia reconocible dentro de los albariños más populares de España.
Vol. alcohol:
Vol. alcohol: 12.5
Color amarillo pajizo limpio y brillante, con reflejos verdosos que delatan juventud y una vocación de frescura casi cristalina.
Nariz expresiva, con notas de cítricos, manzana verde, pera y toques de melocotón blanco, envueltos por un matiz floral delicado y un eco salino muy característico.
En boca es fresco, vivo y equilibrado, con una acidez jugosa que sostiene el paso y aporta nervio. La fruta aparece precisa, nítida, casi cortada a cincel, con una textura amable y un final limpio.Su recorrido es elegante y fluido, con una sensación de tensión bien medida y una persistencia refrescante que deja una huella atlántica, seca y luminosa.
Cuerpo medio-ligero, con una presencia ágil y esbelta, más orientada a la finura que a la densidad.
Estructura armónica, sostenida por una acidez firme y una correcta integración entre fruta, frescura y volumen, sin excesos ni pesadez.
Final medio-largo, limpio y refrescante, con recuerdo cítrico y salino que invita a otro sorbo con naturalidad.
Procede de Rías Baixas, donde el Atlántico imprime su sello sobre la albariño con lluvia, humedad, brisa marina y suelos que favorecen vinos de gran viveza aromática.La identidad del vino se entiende desde ese paisaje de viñedo verde y aire oceánico, en el que la uva madura conservando una tensión natural que luego se traduce en frescura y definición.
Elaboración cuidada para preservar el carácter varietal del albariño, con una vinificación orientada a mantener la pureza aromática, la nitidez frutal y la expresión fresca del vino.La bodega Martín Códax trabaja este vino en un estilo limpio y directo, pensado para resaltar la tensión, la fruta y la elegancia natural de la variedad.
Servir bien frío, idealmente entre 8 y 10 ºC, para que conserve su tensión y su perfil aromático más fino.